La jornada de reflexión

Se queda un servidor, a veces, un tanto perplejo ante las convocatorias de la vida. El domingo 25 es día de levantarse temprano, desayunar leyendo el periódico y decidir si uno va al colegio electoral y si lo hace, para qué y quién. Eso si no eres del equipo de fútbol que haya ganado la copa de Europa el día antes. Si lo eres, a lo mejor es día de levantarse tarde, soportar la resaca si has bebido, volver a ponerte el partido y gritar con voz ronca. Y si eres del equipo perdedor, no levantarte.

El lunes, descontadas las obligaciones, tres cuartos de lo mismo. Con más lío, porque son varios partidos, no solo uno, y no queda claro si ganar las elecciones es ganar algo en Europa o no. Ni siquiera tengo claro si seguimos en la Champions League.

Lo bueno de la política es que la lista de convocados se conoce mucho antes y los lesionados, que los hay, juegan de todos modos. Se ponen de palomeros en el atril del mitin, porque en política no hay fuera de juego, según parece, y a esperar a ver qué pasa.

Vamos con el análisis. Los dos grandes equipos parecen ir largos de banquillo, con lo que en estos 15 días de juego van a hacer sin duda un despliegue táctico para cubrir todo el campo. Los marcajes, y las entradas a destiempo, me temo que van a ser al hombre / mujer. Sin duda eso va a dejar espacios para la creatividad y el contra-ataque: parece que esta vez hay más extremos por el campo por lo que se prevé una competencia brillante. Los dos favoritos, no obstante, no van a tirar de jugadores de refresco o requetefresco, por lo que el cansancio (de los votantes) puede jugar un papel fundamental. Se sabe que otros equipos, más acostumbrados a echarse al monte, van a tratar de practicar un fútbol racial y que apele a la épica, siguiendo sus respectivas filosofías. Sin duda, la competición está muy disputada, como el voto del Señor Cayo (no Cayo Lara, que ese está claro, sino el de Delibes).

Es difícil, por tanto, hacer pronósticos. Mi previsión es que el Partido Popular empatará con la Cultural Leonesa, mientras que el Partido Socialista probablemente gane al Don Benito. Pero fútbol es fútbol y hasta que el trencilla no señale el minuto 90, más el añadido de las encuestas a pie de urna, no hay enemigo pequeño. Si eso.

 

Publicado y escrito para los amigos de tucriterio.com el 12 de mayo de 2014

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