El frío

los mil futuros

los mil futuros, como líneas que acaban en manchas

Cuando el frío agota la espera, envuelta el alma en un nido helado y mirar se convierte en un hilo entre lo que deseas y el parco pago de la vida, cuando el azul enseñorea y niega el alba, en ese paso boreal, en esa trama, surge el hombre agazapado en tu ingenio cómodo, en la ironía y el hablar profundo, y traza como bala las mil líneas del futuro que se viene o no: habrás de saber entonces, como esfinge, si el resonar en la plaza es el de los caminos que no has emprendido o el de los que esperan un impulso, elegir será un pestañeo y se habrá ido. Pero no el frío.

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