Archivo de la categoría: libro

LOBOS DEL OLVIDO

¿QUÉ OCURRE CUANDO TE ENCUENTRAS CON EL NIÑO QUE FUISTE?

 En Lobos del olvido, Miguel Ángel Serrano ofrece una mirada descarnada a la infancia como territorio del fingimiento adulto. En esa indagación, que escarba en las raíces, se van desvelando, capa tras capa, pinturas desconchadas y heridas emocionales. Así, descubrimos la debilidad de vínculos que se creían sólidos, o el chirriar del columpio de la niñez, o un conocimiento que quizá no debió adquirirse.

Lo que ataca el olvido sin llegar a borrarlo es una imagen presentida y agazapada, a la espera de un salto que, como un resorte, nos ataque a traición: una memoria que acabará alcanzándonos para mostrar la pugna entre lo que somos, lo que fuimos y lo que debimos ser.

Lobos del olvido, segundo libro de poemas de Miguel Ángel Serrano es un viaje al ayer pero también un retorno al presente que borra lo edulcorado y falso. Un libro tan cargado de emoción como necesario para asomarse a las zonas ocultas de la memoria. Un espejo del alma. 

Aquí pueden ver un Booktrailer

Empezar una novela: primero cuente hasta 10.000

tango

Uno de los peores enemigos a los que se enfrenta el novelista es la prisa. Siempre se menciona el “miedo a la página en blanco”, pero creo que hay que tener más miedo de lo escrito… Una novela solo debería ser llevada al papel cuando la mente, incluso el espíritu del escritor, están preparados para ello.

Para que eso ocurra, será necesario que se tenga una idea clara del punto de vista y el tono. Por decirlo de otro modo, un cuidadoso acercamiento a lo que queremos contar y una gran determinación para no escribir, incluso cuando parece claro que podemos empezar. La tinta puede ahogar nuestros esfuerzos rápidamente.

Hay otras cosas que se pueden hacer antes, como notas, bosquejos de cada personaje o la definición de escenarios y, más importante, el desarrollo de tiempo y tempo.

Lo confieso. No hago nada de eso. Solo pienso.

Una vez que se empieza una novela, probablemente apuntará a lugares inesperados y muy fructíferos, a veces. Los personajes pedirán más desarrollo del previsto, los escenarios se iluminarán u oscurecerán, las relaciones entre los personajes se retorcerán… como la vida.

Suelo manejar el ansia sustituyendo la palabra miedo (al papel en blanco y al escrito) por respeto. El miedo apela a respuestas emocionales, y no se vence simplemente actuando por reacción. El respeto requiere una ajustada apreciación del desafío ante nosotros. Apela a lo racional y por tanto ayuda a diseñar una estrategia. Sin eso, la desesperación acecha en cada paso de página…